INTRODUCCION



No cabe duda de que es imposible recoger en una publicación de estas características aquellos pasos a seguir para la creación de una pequeña empresa. De hecho, cada empresario habrá marcado una línea de actuación diferente para crear su negocio. en función de las características singulares del mismo. Sin embargo, independientemente de los trámites formales a seguir, existen una serie de comportamientos, actitudes y análisis mínimos que deberían tenerse en cuenta antes de empezar cualquier aventura empresarial, con el fin de evaluar la viabilidad previa fiel proyecto.

Un Plan de Negocio es el documento en el que se plasman los resultados de las hipótesis más probables acerca de nuestro proyecto. En muchas ocasiones este Plan de Negocio se encuentra en la cabeza del empresario, pero no queda formalizado en el papel. Pensamos que es recomendable tener la disciplina necesaria para ordenar nuestras ideas por escrito, ya que es más sencillo detectar posibles incongruencias y, además, nos puede servir como escaparate ante terceros.

No podemos olvidar que la mayoría de nuestros proyectos van a requerir de financiación externa, ya sea a través de entidades bancarias, subvenciones de instituciones públicas o condiciones especiales de pago por parte de nuestros acreedores comerciales. A todos ellos les va a ser útil nuestro Plan de Negocio, puesto que van a poder evaluar la viabilidad del proyecto. Y todo lo que facilite la obtención de financiación va a ayudar a que la empresa evolucione favorablemente.

Vamos a repasar algunos de los principales aspectos a tener en cuenta antes de la elaboración de un Plan de Negocio, que aunque puedan parecer obvios no por ello son menos importantes.

EL EMPRESARIO

No está inventado todavía el retrato robot del empresario, y mucho menos el del empresario con éxito. A pesar de Ello, se ha escrito mucho sobre él. A continuación mostramos algunas de la principales funciones de un empresario:

Gestor de conflictos Asignador de recursos
Negociador Cabeza visible
 

Estas y otras funciones del empresario solamente se pueden cumplir adecuadamente si se cumple con otro tópico: tener vocación de empresario. Así, un empresario nunca acaba una tarea, siempre tiene que seguir adelante, obteniendo en pocas ocasiones la certeza de haber logrado algo, nunca es libre de olvidarse de su trabajo, vive sin sentir la satisfacción de que no hay nada más que pueda hacer. Ello suele desembocar en un ritmo de trabajo agotador.

EL ENTORNO

No vamos a detenernos en exceso en comentar los factores del entorno que condicionan parte del éxito o fracaso de nuestro proyecto. Pero sí debemos tener en cuenta como pueden afectarnos dichos factores:

Responsabilidad de la empresa respecto a la sociedad en su conjunto.

Limitaciones o penalizaciones que establece la sociedad respecto a la actividad de la empresa.

Grupos de interés externos: moldean y adaptan las obligaciones, expectativas y restricciones descritas, y las defienden de acuerdo con su visión particular.

Posibilidad de que otras empresas entren en nuestro mismo mercado.

Poder de negociación de nuestros proveedores y clientes.

Productos o servicios que puedan sustituir a los nuestros.

En definitiva, se trata de tomar en consideración los factores del entorno que no dependen de nosotros mismos, pero Me a tener una incidencia directa en el éxito o fracaso de nuestro proyecto. No se trata de tener una bola de cristal para predecir todos los acontecimientos futuros, pero sí tener previstas posibles soluciones ante los cambios en las tendencias del entorno.

LOS RECURSOSHUMANOS

Las empresas están formadas por personas, y los logros y fracasos de las empresas son logros y fracasos de un colectivo de personas. De su trabajo coordinado depende el futuro de nuestra empresa. Por ello, una de las decisiones más importantes que debemos tomar, y a la que no siempre se le da la importancia que merece, es la elección del equipo de trabajo del que nos vamos a rodear.

No basta con definir qué quiero hacer y qué medios financieros y materiales voy a poner en juego. Tengo que pensar quienes van a ayudarme a conseguir mi objetivo, cual debe ser su formación y experiencia, dónde puedo encontrarlos, qué características personales deseo para garantizar el equilibrio y el máximo desempeño en mi empresa.

El factor humano es fundamental para la vida de la empresa y además ¡está vivo!. Esta afirmación no es obvia. Quizás el hecho de haber considerado el factor humano como un recurso más de la empresa nos conduce, a veces, a pensar que en tal o en cual puesto se contrata un especialista y asunto concluido. Pero nada más lejos de la realidad. Los seres humanos no son máquinas que son conectadas para realizar un trabajo y lo hacen. Los seres humanos están vivos, y esto supone que piensan, deciden, se adaptan, escenifican roles, disfrutan, sufren, se aburren, se sienten halagados o desdeñados, y todo ello influye en su rendimiento personal y, por lo tanto, en la capacidad de nuestra empresa. Por ello, conviene repasar bien todos estos aspectos desde el inicio, a la vez que los mantenemos presentes durante toda la trayectoria de la empresa, procurando que haya una armonía de intereses entre los objetivos personales y los de la empresa que estamos creando.

RECURSOSECONOMICO-FINANCIEROS

Uno de los primeros aspectos que debemos definir es el volumen de nuestro propio patrimonio que estamos dispuestos a arriesgar en el proyecto empresarial que pensamos emprender. Ese importe será el punto de partida, y el núcleo fundamental del nuevo negocio, puesto que atraer inversiones externas substanciosas tiene, en algunas ocasiones, más relación con la actividad de encantador de serpientes que con la de un futuro empresario.

Pensar que nuestro proyecto es genial y que por lo tanto vamos a conseguir cuantiosas inversiones de terceras personas o instituciones o de las Administraciones Públicas es una premisa equivocada. Primeramente, un proyecto naciente requiere una dimensión manejable para poder dar los primeros pasos de forma segura y eficaz, y para que los errores cometidos sean controlables. En segundo lugar, encontrar un inversor dispuesto a asumir la mayor parte del riesgo empresarial sin haber demostrado todavía nuestra capacidad de ponerlo en marcha es poco menos que imposible. Y, en tercer lugar, las Administraciones Públicas no suplen ni deben suplir la iniciativa privada. Su función consiste, en todo caso, en ayudar de forma parcial y puntual al proyecto que demuestre su viabilidad, y por tanto, su interés para el resto de la sociedad.

Con estas premisas de sinceridad y prudencia, el paso siguiente será evaluar las necesidades totales de financiación. Para ello, deberemos hacer un repaso a todos los flujos monetarios que se producirán en el futuro previsible.

EL MERCADO OBJETIVO

Tal vez el pilar fundamental del éxito en la economía moderna es la atención esmerada al cliente, traducida en una calidad y un servicio excepcionales. Por ello es fundamental conocer adecuadamente el mercado al que van dirigidos nuestros productos o servicios, para poder adaptarnos a las necesidades y/o requerimientos de sus consumidores:

Tipología de los clientes

Sus hábitos, gustos y preferencias

Tamaño del mercado

Etcétera.

Es evidente que no podemos abstraernos de las solicitudes del mercado. Por consiguiente, el marketing es también una función de dirección, y además de las importantes. Consiste en analizar los mercados, diagnosticar su situación y pronosticar sus tendencias' definir objetivos, desarrollar estrategias, etc. Antes de embarcarnos en cualquier proyecto, debemos tener muy claras las características del mercado al que dirigimos nuestro producto o servicio.

ESTRUCTURA JURIDICA

Si bien no es objeto de este documento profundizar en los aspectos formales de la constitución de la empresa, queremos detenernos en repasar las diversas formas jurídicas de materializar la inversión.

La Empresa Individual

Empresario individual es la persona física que ejercita en nombre propio, por sí o por medio de representante, una actividad constitutiva de empresa. Es la forma más rápida y sencilla de ejercer una actividad empresarial, aunque en cuanto a la responsabilidad, el empresario responde del cumplimiento de sus obligaciones con todos sus bienes presentes y futuros.

La Sociedad Civil

Se define en el artículo 1.665 del Código Civil como «un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias». La responsabilidad de los socios es solidaria entre sí, y al igual que los empresarios individuales no son sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades, salvo que adoptan forma jurídica de Sociedad Anónima o Limitada.

La Sociedad Mercantil

Es un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en fondo común bienes, industria o alguna de estas cosas, para obtener lucro. Una vez constituida e inscrita en el Registro, la sociedad mercantil tendrá personalidad jurídica en todos sus actos y contratos.

Clases de sociedad mercantiles

Sociedades Personalistas

La causa determinante de la asociación es la persona del socio.

La gestión de la sociedad corresponde a los socios.

La cualidad de socio es intransmisible.

Sociedades Capitalistas

La causa determinante de la asociación es la aportación del socio.

La gestión de la sociedad no corresponde a los socios.

La cualidad del socio es transmisible.

Capital mínimo de 500.000 pesetas (Sociedad Limitada) o 10.000.000 (Sociedad Anónima).

Obviamente, además de la alternativa de constituir la empresa, también podemos optar por la adquisición de participaciones en otra empresa ya existente, o incluso podemos conseguir el traspaso de un negocio.

También debemos plantearnos la posibilidad de crear un negocio de franquicia. Antes de adoptar esta opción, debemos ponderar sus principales ventajas e inconvenientes.

Ventajas

Asesoramiento en la gestión por parte de la franquicia.

Utilización de un nombre de prestigio, por lo que se limita el coste de lanzamiento publicitario.

El negocio ya existe en otros lugares, por lo que podemos saber si funciona adecuadamente.

Inconvenientes

Pago de cánones a la franquicia.

Requisitos de inversión fijados por la franquicia.

Falta de independencia en gran parte de la gestión.

CONTENIDO SUGERIDO DE UN PLAN DE NEGOCIO

El objetivo fundamental que debe perseguir un Plan de Negocio es ayudar a poner en marcha el proyecto y facilitar la planificación de su futuro. Si además conseguimos que sirva como tarjeta de presentación ante terceros, mejor que mejor, pero debemos plantearnos su elaboración sobre todo como una herramienta de gestión.

No se trata de inventar algo profuso y confuso. Al fin y al cabo, el empresario lleva en su cabeza la mayor parte de su contenido. Sin embargo, la labor de ponerlo por escrito nos da una disciplina que facilita la detección de puntos débiles no previstos, así como el seguimiento futuro de los resultados reales, para analizar las desviaciones respecto a nuestras expectativas.

La preparación del Plan de Negocio nos ayudará a determinar:

En qué situación nos encontramos.

Hacia dónde nos encaminamos.

Cómo conseguir nuestra meta.

Qué pasos debemos dar.

Como ya mencionamos anteriormente, suele ser necesario para la obtención de fondos, tanto de potenciales inversores como de entidades de crédito. Por tanto tiene un doble uso, para la gestión interna y de cara a terceros, ya que redundará en aumentar la credibilidad de éstos ante nuestro proyecto. En consecuencia, vamos a enfocar el contenido sugerido del Plan de Negocio como si tratásemos de convencer a un tercero de la conveniencia de invertir en nuestro proyecto.

Ni que decir tiene que debemos intentar retratar el negocio de la forma más real posible. En caso contrario perderla una de sus funciones más importantes: debe servir para la toma de decisiones. Por lo tanto, no debemos engañarnos con previsiones excesivamente optimistas, que se sustentan más por el deseo que por la realidad.

La estructura sugerida para un Plan de Negocio completo sería la siguiente:

Resumen ejecutivo: principales aspectos y conclusiones.

Objeto del Plan de Negocio.

Introducción / información histórica.

El servicio o producto.

El mercado y la estrategia comercial.

Equipo directivo.

Estrategia para el desarrollo futuro.

Información financiera.

Anexos.

Un Plan de Negocios bien preparado si bien no puede garantizar el éxito por sí solo, sí puede ser la diferencia entre que el proyecto sea seriamente estudiado por el potencial inversor o directamente rechazado sin llegar a ser analizado en profundidad.

Es la tarjeta de presentación del proyecto y tal vez su única oportunidad de ver la luz.

Una vez presentado, sucintamente, lo que debería tenerse en cuenta para elaborar un Plan de Negocio, así como su contenido, debemos saber si nosotros seremos capaces de desarrollar ese Plan propuesto. Para ello, puede servirnos de guía la autoevaluación que se propone a continuación, que se desarrolla en tres módulos: las preguntas, su puntuación y los comentarios a las contestaciones aconsejadas.